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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2005. 02/04/2005Así se siente Abril, de Antonio FloresAsí se siente Abril Así se siente Abril Deja que suene la magia Que cante el corazón Sueños de hadas Promesas al amor que llevas dentro Que es parte de este son Que tiene el cuerpo Así se siente Abril Eso es Abril Un sentimiento Eso es Abril Caricia al viento Luna que aclara el día Y te confía su fiel secreto Y así se siente Abril Así se siente Abril Así se siente Abril Así se siente Abril Así se siente Abril ----- PD.: Y bienvenido sea el mes de abril! que empezó con un poco de lluvia, tal y como dice el refrán. 2 de abril de 2005: 21,37 horasEl Papa Juan Pablo II ha muertoa los 84 años de edad. Según parece, a causa de un shock aséptico. Así terminan los 26 años de pontificado de este Papa, elegido en 1979, figura histórica en el mundo, tanto para católicos como para no creyentes. No es que sea muy religiosa, pero lo que sí me gustaría reconocer de este Papa es su figura, la capacidad que tuvo de unir al mundo, a distintas religiones, a su labor. Por él lloran católicos, judíos y musulmanes. Karol Wojtyla, a sus 56 años, se convirtíó en el Papa más joven de la historia, en el jefe de la Iglesia y en una grandísima figura para la historia. El Vaticano, la plaza de San Pedro, es un revuelo. Ahora nos espera un espacio sin Papa y una nueva elección... 04/04/2005Salta de la cama Hoy me levanté con la energía para mover el mundo, o al menos el mío. Uno de esos días en los que te ves capaz de hacer de todo. Debe ser porque hoy, como no tuve clase por la mañana, he dormido las ocho horas reglamentarias.Ha pasado el día y parece que la energía sigue activa. Parece que la ciudad se ha quedado pequeña, que todo rezumaba esa misma energía. Aunque la agenda se ha ido apretando un poco más a lo largo de la mañana, y la tarde sobre todo. Aún así, y a pesar de los atascos, de los trabajos, de la semana cultural de la facultad, del comer fuera de casa, recupero tiempo para pasarlo contigo, aunque sólo sean unas horas, para estar aquí y para volver a estarlo mañana. Saltaré de nuevo de la cama. Para ambientar... 05/04/2005¿Quién me ha robado el mes de abril? Lo he perdido y tendré que ir a buscarlo a los bajos del calendario, cogiendo el metro, husmeando en los túneles subterráneos. Viajeros al tren. Quizás lo haya perdido en el descosido del bolsillo izquierdo del abrigo o haya rodado escaleras abajo desde un quinto piso. Pero la cuestión es que lo he perdido. Y no he perdido un día, ni dos, ni tres... se me ha perdido todo el mes. Sé que todos perdemos algún día: Pablo perdió un día de noviembre. Poco tiempo después se tropezó con él. Andaba colgado de su bufanda, oliendo a flores secas y a silencio. Sofía perdió una tarde de verano, del mes de agosto, creo recordar. La reencontró días después caminando por las calles vacías de Madrid. A Mario se le extravió un día de mayo. Y su caso fue peor porque era su cumpleaños. Ese día, Mario no cumplió los 21 y vive siempre un año por detrás de los demás, un año más joven. Maria José perdió una noche de diciembre. Era una cena con amigos, una de estas reuniones de Navidad. Por suerte pudo recuperarla en reuniones posteriores, aunque se perdió el sonido de los villancicos en nuestras "maravillosas" voces. Quizás sólo deba esperar a que vuelva por sí sólo. O mejor deba acercarme a la Oficina de Objetos Perdidos, donde conservan todo lo que ha perdido a su dueño hasta que este se acerque a reclamarlo. En sus estanterías hay meses de verano de estudiantes que van para septiembre, relojes de arena sin arena, hay sombras que buscan su cuerpo, como la de Peter Pan, hay calendarios de años bisiestos, monedas antiguas y también espejos, hay túneles oscuros que han perdido su tren expreso. Pasaré por allí un día de estos... 07/04/2005Hoy leo...No importa por qué estás vivo: estás vivo No importa por qué vives: vives No te preguntes qué haces aquí: haz algo No importa lo que tienes, sino en qué lo empleas No importa quién eres, sino qué eres No importa cuanto hagas, sino por qué lo haces No preguntes si lo mereces, gánalo No importan cuanto vales, sino si vales algo No importa de dónde vienes, sino a dónde vas No imorta a dónde vas, sino ir a alguna parte No importa a qué parte llegues, sino llegar No importa llegar, sino hacerlo bien El mundo está lleno de gentes sin rostro Caminando a ciegas al margen del camino Todos deberíamos romper los espejos en los que buscamos reflejarnos desesperadamente ¿Qué se siente al poseer el alma de un hombre? ¿Puedes ver el límite de su frontera? ¿Cuántas veces deberás repetirte que tú eres tú y que todo el universo está en tu mente? Todas tus distancias están en mi Pero quisiera que la mía fuese proximidad Cierra la puerta del adiós para darme tu bienvenida Vende una ilusión para comprar un sueño ¿Cuántos amores hacen falta en tu piel para que sepas qué es el amor? Las manos del viento arrancan destellos en el cuenco de plata abierto en tu sima Si los pájaros no están libres de las cadenas del cielo ¿Cómo huir nosotros de la cárcel de la tierra? Todos los amores del mundo brillan como cien mil soles Y tú tienes la edad de la dulce esperanza He vivido dentro y fuera de la felicidad y sé muy bien de qué color es Mis alas nunca me han hecho volar bastante alto Que las tuyas no lleguen a quemarse con el sol Este es un largo, muy largo camino Sin veredas, sin descansos, sólo horizonte Despegamos hacia la muerte al nacer Sin vuelta atrás, todo hacia delante Sigue moviéndote con el mundo, no te pares El tiempo que se pierde es el peor olvido El ordenador grita todos tus sueños Y yo soy el punto de partida, no la Gran Meta Métete en mis zapatos y verás mis caminos Mira a través de mis ojos y verás is sueños Siente con mis manos y conocerás mis orgasmos Vive en mi mente y cantarás mi vida Quitaos las máscaras del genocidio Esta es nuestra tierra común Gritad por los muertos desaparecidos Cantad por los inocentes que ignoran ¿Has oído hablar de la palabra Libertad? ¿Has oído el sonido de las cadenas? ¿Has creído que todo es mentira? La verdad no es más que un soplo de vida Creo que todos debemos rompernos Que nadie llegue entero al final del camino Una vida por gastar es tan poco Siente que le has dado algo al mundo Experiencia es como llamamos a nuestros errores Intenta ser libre y nunca mires atrás Dylan dijo: Que permanezcas siempre joven Yo os digo: Que llegueis a viejos colmados Ámame cuando estemos juntos Olvídame cuando me vaya Siénteme cuando hagamos el amor Mátame cuando me muera Sé siempre fuerte, pero cede Sé siempre grande, pero aprende a empequeñecer Sé siempre dulce, pero déjate un punto amargo Sé siempre hermosa, pero sobre todo por dentro No vueles en círculos, sino en línea recta No cedas bajo ningún viento No te rindas antes de la eternidad No camines por calles sin esquinas Que la vida te dé sus dones Que la muerte llegue muy tarde Que la vida te dé la paz Que la muerte no sea una guerra El amor es un fantasma transparente, envuélvete en él y escúpele al oído Perdona siempre a quien hayas amado y no olvides que un día fue tuyo Vas de camino, hay muchas paradas Nunca llegues al final sin recordar Aunque tus manos un día se quiebren, que tu corazón mantenga tu norte No deberías envejecer nunca pero tu piel no es más que una envoltura Ten siempre la edad de tu risa Dejáste semillas que siempre crecerán Busca tus cielos dentro de la tierra Nada en mares eternos Vuela sobre fronteras invisibles Camina mirando las estrellas Enciende tus pasiones cada día Descubre quién eres cada noche Amanece como si fuera la últimma vez Acuéstate libre de odios Vive por detrás de la esperanza Vive por encima del rencor Vive por debajo de la vanidad Vive por delante de tu Libertad Vive por todos los que te han amado Vive por aquellos que te despreciaron Vive por cuantos te ignoran Vive por delante de tu Libertad Vive siempre con una sonrisa Vive antes de que te olvides Vive después de haberte dado Vive por delante de tu Libertad Vive siempre en este Universo Vive al límite de la Frontera Vive sabiendo que estás vivo y escápate del Gran Desfile -Elegía, de Jordi Serra i Fabra- Y para ambientar... Jueves, 07 de Abril de 2005 06:23 Enlace permanente. Tema: La biblioteca de las dunas Hay 6 comentarios. 08/04/2005Ojos de gato Me pillas editando tu mirada blanca y negra para conservarla en el vídeo de mi memoria con un toque de color. Me pillas digitalizando tus ojos de gato para no perder los brillos, los reflejos y las luces de neón. Me pillas capturando sus texturas al detalle para no perder palabra de ese mundo duplicado que tus ojos guardan. Me pillas silueteando tus largas pestañas con el puntero de mi ordenador. Me pillas ennegreciendo tu pupila como pozo sin fondo con el cubo de pintar.Me encuentro... mirándote... 10/04/2005Ñam Ñam... Hoy voy a comerte... sí, a ti.Y pensar que hace siete meses cogías un avión de camino a Barcelona por una larga temporada. Pero al poco de marcharte volviste, y nunca te dije lo feliz que me sentí entonces. Por eso, hoy voy a comerte... Voy a comerme los lunares de tu espalda, esos que bajan hasta el final... Voy a devorar tus labios hasta volverlos morados... Voy a hincarle el diente a tu cuello sin que puedas sentir mas que mi respiración... Voy a darle de comer a mis ojos y voy a interrogar a los tuyos hasta hacerlos confesar... ¿Quieres más? Apaga la luz... 11/04/2005Bizarre Love Triangle No hay nada mejor que tener como música el sonido del mar... Hoy tengo una tarde musical12/04/2005Llora ahora y ríe luego Aquello que se insinuaba como una comilona de esquinas, lunares y gotas de calor a oscuras quedó en una pequeña merienda, en un impulso refrenado "a todas luces", porque no se nos apagó la luz, pero acabamos los dos cogidos de la mano, como cantaría Alejandro Sanz. Y hoy te llamo para decirte que llevo "provisiones" por si se da el esperado "atracón", aunque en el momento de sentarse a la mesa aparezcan ciertas reticencias. Aún así, quiero cenar lunares, quiero cenar caricias, quiero cenar tus brazos, quiero cenar el tacto de tus manos... y de postre quiero tus labios... Pero no llores porque esta cena no llegue ahora, es mejor que surja sola para no acabar cenándonos a destiempo y llorando los dos.Llora ahora y ríe luego, como diría Jarabe de Palo. Tras la espera viene el postre, en este caso, la cena. Sin dos velas, sin velas o... sí quiero velas, de esas pequeñas que al salir el sol se consumen. Y de música... tus besos y tu roce instrumental... ¿Directos al postre? 16/04/2005Historia de un amor Se acercó a ella sin hacer ruido. Estaba sentada en un banco del parque, con un libro de poesía en sus manos. La melena rubia se movía de lado a lado, mecida por el viento que comenzaba a levantarse a aquellas horas de la tarde. Sus ojos se mantenían entre las líneas del libro. Un separador se movía entre los dedos de su mano izquierda. Tenía el bolso abierto. Desde la parte de atrás, él podía ver la funda de un móvil, y un estuche. Cada vez estaba más cerca. Un paso lo distanciaba del banco. Y de ella.No sabía cual sería su reacción al verle, y lo cierto es que tampoco le importaba demasiado. Por culpa de esa chica había perdido la conciencia, el tiempo y la razón. Ella le había despreciado ¿Y qué había hecho él para merecerlo? Tan sólo colmarla de regalos y atenciones. Pero el tiempo no había logrado acallar ese amor que gritaba a voces que lo hiciesen público, que no se escondiesen mas. Una ráfaga de viento meció de nuevo su rubia melena, y pudo oler su perfume de jazmín. Estaba tan cerca… El sonido del segundero del gran reloj que se alzaba en mitad de la plaza se le colaba por los oídos...tic-tac, tic-tac, una y otra vez, lentamente, marcando en cada nuevo devenir un paso hacia atrás, puede incluso que dos. Y fue entonces, absorto en su propia locura, cuando le pareció volver de nuevo allí. Le dolía lo blanco de las paredes, enfermeras entrando y saliendo, susurros de desaprobación, secretos a voces, las camillas y su ronronear colándose en su cabeza. Y la ausencia, la lejanía de ella que tanto lo había martirizado. El horror que intentaba esconder tras su melena rubia mientras sus ojos viajaban de arriba abajo por cada una de sus cicatrices. Nunca se hubiera imaginado que un simple recuerdo pudiera hacer tanto daño. Mientras se acercaba a ella, seguía recordando. Todas esas noches de lágrimas. Todos esos amaneceres esperando algún pequeño cambio en su conducta. Todos esos paseos en solitario, deseando que en algún momento ella apareciese y le llamara. Pero nunca apareció. Nunca se terminaron esas lágrimas. Nunca llegó lo que esperaba en esos amaneceres. Sin embargo, a medida que se acercaba a ella, fue olvidando todo. Ella estaba ahí, y el daño anterior ya no importaba. Sólo quería volver a mirarla una vez más. Volver a tocarla… Puso su mano sobre el hombro de ella, quien suavemente giró su rostro hasta encontrarse con el de él… Sin decir nada se levantó del banco y permanecieron enlazados por un abrazo sin decir nada más, a él normalmente le costaba especial trabajo en externar sus sentimientos, tenía la esperanza de que su cuerpo hablará por él, de que la fuerza de ese abrazo le dijera a ella todo lo que había en su interior, que a pesar de los años y del daño que le pudo causar su corazón seguía latiendo por ella. Se separaron y se miraron a la cara, él se atrevió a tomar entre sus manos el rostro de quien le robaba los mas íntimos y tiernos pensamientos, lentamente acerco sus labios a los de ella para besarla muy suavemente. Luego con sus labios limpió las lágrimas de arrepentimiento que ella derramaba, nuevamente se perdieron en un abrazo fuerte, tan fuerte como no lo habían experimentado desde hace mucho tiempo, ella le susurró al oído “aún te amo” en ese momento él se olvido del daño que pudo causarle, la vida les presentaba una segunda oportunidad y, éste reencuentro le decía que era ella el amor de su vida. Pudo sentir que la cercanía de sus cuerpos le producía excitación que iba mas allá de sus instintos; llegaba a su corazón y sacudía su alma misma… Los segundos pasaban al compás de las agujas de aquel gran reloj. Para ellos, el tiempo parecía no continuar. De forma inesperada una nube cubrió el parque, y un manto de lluvia les sorprendió. Él se quito su abrigo y la cubrió con el. Ella le sonrió dulcemente y lo besó, saboreando de sus labios aquellas gotas de lluvia saladas que ya cubrían sus rostros, y sin decirse ni una sola palabra, agarrados de la mano, corrieron hacia aquel lugar, aquel lugar que los dos tenían en sus mentes, donde una y otra vez pasaron las horas, aquellas horas… Lugar de sus sonrisas. De súbito, en un inesperado gran estruendo cayó del cielo el reloj de la torre, redondo e inmenso. Hincando la esfera en el suelo su presente, pasado en añicos delante de ellos. Perplejas se clavaron las agujas, desubicadas en el esférico agujero por sus descompensados retrasos. Postrados los números en su tercio delantero, menos uno, el dos. Romano alienado en paralelo junto a un desafiante mecanismo magnético, que de momento, les desenmascaró el fin del tiempo. Sus vidas y el rincón de ese lugar de sonrisas aún seguían intactos. Desnudo el, desde la última vez que unos senos volaron a su tacto, entremetiéndose por un vestido. Desnuda ella, desde la última vez que rasgó un cuello con sus uñas suaves y tersas. Él recorrió el tacto caliente de su piel, despacio, delicadamente... como el caminar de puntillas sobre las piedras de un lago. Ella cerraba los ojos y provocaba refugios para que su amado explorador se aventurara en ellos: la curva de su espalda, el pliegue de su seno, la bajada de su vientre… Y así, después, él debía recuperar, sediento, el aliento en sus labios. Al pasar del segundero detenido, el roce de los cuerpos hambrientos se hacía más intenso, las dentelladas de las caderas abandonaban las proposiciones y pasaban a la acción. El ambiente se tiñó morado entre suspiros... y sólo se miraron… Sin esperarlo la tarde se hizo noche y los besos dulzura que colmaban esos maravillosos momentos de rencuentro y felicidad se transformaron de repente en prisa y en sorpresa. Ella, nerviosa… Con cara de pánico e incluso vergüenza comenzó a ponerse nuevamente las piezas de ropa que tan apasionadamente se había quietado… Vio entonces que tenía la blusa rasgada y pensó que probablemente su corazón también lo estaba… Se acordó de lo malo, del dolor, del sufrimiento y la inestabilidad que había vivido en esa relación y que por mucho que le quisiera ya nadie podría borrar eso, porque su corazón y sus sentimientos no eran un trapo apto para una lavadora. Empezó a resbalarle una lágrima por la mejilla. La del arrepentimiento, la del no puede ser. La lagrima más dolorosa que había llorado nunca y quizá la más salada y contradictoria. Él se sorprendió tanto como ella, pero de diferente modo. No entendía nada de lo que estaba pasando, la incredulidad se estaba sirviendo fría, y él para intentar detener lo inevitable entonces la volvió abrazar pero con un movimiento brusco ella lo rechazó para luego… …salir rápidamente de la habitación sin decir una palabra. Él tratando de entender la situación tardo unos segundos en salir prácticamente desnudo tras ella. Pero al llegar a la calle ella había desaparecido. Desesperado miró hacia todos lados y solo vio un taxi alejarse rápidamente del lugar. El peor de sus temores se había concretado. La historia se repetía. Las heridas quedaban nuevamente abiertas y sangrantes a la luz de la luna. Cuando se dio cuenta, su desnudez se había convertido en el centro de atención de la gente que pasaba por el lugar y no podía hacer otra cosa que mirarlo con un tanto de sorpresa y un toque de desdén. No tuvo otra alternativa que regresar a la habitación. Pero lo que encontró ahí le sorprendió aún más… Sentada sobre las sábanas, en las que horas antes se habían dejado llevar por sus emociones, estaba ella. Aún no había recuperado el aliento, y sus ojos no podían disimular el asombro que una vez más le causaba su presencia. Su cabello azabache, seguía resaltando la palidez de su piel, y como la última vez, su mirada fría le recordaba que de nuevo había caído en el mismo error. Segundos después su cabeza se apoyaba en las piernas de Paula, y sin poder contener las lágrimas, le pedía perdón por haber roto su promesa. Aquella que una tarde de abril le hizo, asegurándole que la sacaría de su cabeza, que volaría lejos, allí donde la memoria borrara ese episodio de su vida… sin embargo, no lo había cumplido… Levantó la cabeza, la miró, y en sus ojos pudo verse reflejado… frágil, como entonces, como siempre. Ella, metió la mano en el bolsillo de su abrigo azul, y le entregó un sobre. Su último comentario le indicó que allí encontraría respuesta a muchas de sus preguntas, y con un beso al aire, salió sigilosamente de la habitación. Salió de la habitación lanzando un suspiro al aire entre aliviada, consternada y entristecida. ¿Y esto ha sido todo?, ¿tanto tiempo esperando este encuentro, para esto? Al salir, se apoyó en la pared. Ni ella se lo creía. La máscara del romantismo cayó ante sus manos, resbalando desde la nariz respingona hasta el mentón suave y allí la recogió ensimismada aún. El tiempo había pasado para todos, no sólo para ella. Sólo el ciprés permanecía impávido al otro lado del muro. Lo miro y recordó la de veces que habían reído pisando su sombra y una sonrisa despistada le transformó el rostro por décimas de segundos. El pasado hay que dejarlo ser pasado -, pensó. Había dejado en ese sobre el poquito de su ayer que aún conservaba en el presente y que no compartía con nadie. Lo había guardado durante años, con la vana ilusión de recuperar días felices, y ahora lo acababa de entregar a la persona por la que vivía, por la que había vivido. No había habido una respiración suya donde no hubiera estado él. Él pensado, él soñado, él deseado… él… él. Suspiró, cerró los ojos un segundo volviéndolos a abrir, alzó la cabeza y echó a andar sintiendo una ligereza que le supo a desequilibrio… Una sensación extraña la acompaño durante un tiempo. Salió a la calle y con firmeza levanto el brazo para parar un taxi. Al dirigirse al taxista su tono de voz parecía fuerte, seguro. Estaba acostumbrada a tragarse sus lágrimas y disimular sus sentimientos. En algo más de media hora llegaba a casa. Se puso cómoda y caminó descalza hasta la cocina. Un vaso de leche, una manta y su sofá serían su compañía aquella noche. No quería darle más vueltas a las cosas, pero tampoco podía evitar hacerlo. Mientras, él seguía en aquella habitación. Aún no se había vestido y algunas lágrimas recorrían su rostro. Le pasaban mil cosas por la cabeza… y no podía evitar sentirse sólo. Sentado en el suelo, con la cabeza apoyada en el borde de la cama y moviendo algo entre sus manos… el sobre que Paula le había dejado antes de marcharse… Se detuvo un instante para releer todo lo que había escrito. ¡No! – gritó al tiempo que arrancaba violentamente la hoja de la vieja máquina de escribir. ¡No! – gritó al tiempo que la rompía en pequeños pedazos y los arrojaba a la papelera. Otra historia que jamás vería la luz, otra historia que de ahora en adelante vagaría en el limbo de las palabras que no se dicen, de las lágrimas que no se vierten y de los besos que no se dan. No, no iba a abrir aquel sobre. No existía aquel sobre. ¿Por qué no era capaz de escribir otra cosa? ¿Por qué últimamente todo comenzaba y terminaba con ella? ¿Por qué no podía quitársela de la cabeza? Debía hacerse a la idea de que alguien como él no tenía la menor oportunidad. Ella jugaba en otra liga, era y sería por siempre inaccesible. Ni siquiera se veía capaz de comprenderla, una y otra vez conseguía desconcertarle. Sacudió la cabeza. Necesitaba aire fresco. Necesitaba inspirar profundamente y llenar sus pulmones de nuevas ilusiones. Necesitaba espirar y expulsar para siempre todos los miedos y viejos fantasmas que le acompañaban desde hacía tanto tiempo. En un brusco movimiento tomo el lugar frente al espejo que tantas veces fue testigo de la pasión contenida, del juego de poder …vio su ojos sin brillo de nuevo ocurrió ella tenia el extraño poder de elevarlo al cielo, y dejarlo caer sin misericordia alguna; en que momento perdió la partida de este juego sin reglas, en que momento su corazón dejo de pertenecerle, sin poderlo evitar gruesas lagrimas de impotencia y dolor inundaron su rostro, ese mismo rostro que tantas veces se curtió de angustias por no saber de ella, ese mismo rostro que ella lleno de besos; intento controlarse necesita aire, necesitaba un abrazo sincero, simplemente necesitaba sacarla de su vida… Se olvido de el, se olvido del mundo, se envolvió en su magia, y perdió, así de sencillo esta vez perdió mucho mas que el corazón…la perdió a ella El sobre se volvió invisible al sentir la tristeza infinita de aquel hombre. De ese hombre que al no tener nada mas que perder, desencadenó los demonios de la soledad a los que tanto había temido siempre, ya no le importaba verlos danzar a su alrededor formando remolinos decorados de vacío, sufriría eternamente si era necesario, soportaría aquella pesada carga sino con valentía sí con mucha resignación, bien ganado se lo tenia, alguna vez imagino que probar esas gotas de sudor que escurrían por la espalda de ella tendría un precio alto, que recordar las figuras que formaron las nubes en el cielo el día que le dio el primer beso y acariciar su sonrisa con el pensamiento cada vez que cerraba los ojos seria un lujo tal vez demasiado costoso. Ahora vagaría entre las calles sin voz de sus hojas escritas todas las noches mientras lo acompañaba la luna asomada por la ventana, al amanecer se recostaría en su cama vacía tan solo esperando la noche para poder seguir escribiendo, para continuar una historia con un final tardío, para escribir una historia a plazos. -------------------------------------------------------------- Este es el resultado del juego que planteó Dynaheir. En él han participado Galatea, Bruixeta, Corazón, yo misma, Agustín, Comella, Sory, Viento Nocturno, Synnove, Cytherïa, Sir_Lancelott, Tharsis, Reatratado, Sonsoles, Agua y Dynaheir. Siento no haberlo podido poner antes. En el blog de Dynaheir encontraréis los enlaces a los blogs de los participantes. Sábado, 16 de Abril de 2005 13:51 Enlace permanente. Tema: La biblioteca de las dunas Hay 4 comentarios. 17/04/2005Cuando te duermas,de Piratas Me miras con las manos escondidas en la mesa y piensas qué dirán. Piensas que estás muerto, que no existe ni un momento para descansar. Yo no insistiré, quizás esté asustado, creo que podría liberar este dolor. Lamento no entender. Creo que podría liberar este dolor.Nunca ha estado claro de qué estado te lamentas cuando estás así. Piensas que la risa no consigue amortiguarme lo que tengo aquí. Yo no intentaré saber qué está pasando, sólo trataré de hacerte ver que este dolor se irá cuando te duermas. Duerme, que yo haré que sueñes bien, mi amor. Lamento no entender. Creo que podría liberar este dolor. Duerme, que yo haré que sueñes bien, mi amor. Porque muchas veces no llegamos a entendernos, pero compartimos el mismo sueño. ----- Este es un precioso tema de Piratas, del disco Ultrasónica. Aquí la voz de Iván es como un lamento, como dice la propia canción. 20/04/2005"problemas y soluciones"Aunque yo no sea el culpable de mis problemas sí soy el responsable de las soluciones. -Walter Salama- Esta semana y la anterior he tenido, y estoy en ello, que "solucionar" muchas cosas. He tenido que acabar para esta semana tres trabajos de la facultad, lo que implica reuniones de grupo, no llegar a casa hasta las tantas, sólo con tiempo para comer y dormir... Vamos, que tengo la agenda que a los días les faltan líneas en las que apuntar todo lo que tengo que hacer. Así que a ver si en el fin de semana puede hacer visitas por la blogosfera, a ver qué os contáis! Por cierto, buenos días! Son las 7 de la mañana, una hora menos cuando me levanté ^_^ 21/04/2005Escapado de un cuento Dije que no quería verte, pero no era verdad. Aún así, le dije a mamá que no te dejara pasar, que hoy no tenía ganas de ir a jugar. Quería quedarme en casa a merendar tarta de limón. Debajo de la mesa de la cocina había un pequeño cangurito que no dejaba de saltar y se golpeaba contra la madera: toc, toc, toc, toc... Y le di un pedacito de mi porción de tarta. Después salí al balcón a ver cómo te alejabas con la cabeza baja. Dije que no quería verte, pero no era verdad porque si hubiese sido cierto no me habría asomado a ver tu pequeña figura marcharse. Y el pequeño cangurito me seguía: le había gustado la tarta, pero ya no me quedaba. Y se volvió triste a su lugar bajo la mesa de la cocina.Salí a la calle. Tenía la intención de seguirte, pero mi sombra no me dejaba, no quería compartirme. Me senté bajo un árbol del parque y mi sombra se disipó. Entonces te esperé, pero esperé demasiado. Se cerró la noche sobre mi y tú aún no habías aparecido. Me volví a casa con la cabeza baja, como tú te marchaste cuando viniste a visitarme, y supe lo que se sentía: no me gustó. Llegué al portal, abrí la puerta y tomé el ascensor hasta el cuarto piso sin encender la luz. Cuando el ascensor se detuvo y abrí la puerta te encontré sentado en la escalera, también sin luz, y con una flor entre las manos. Sabías las ganas que tenía de verte, que mi negativa a salir a jugar era un invento. Mi cangurito te lo contó todo. Y mi egoísta sombra me dejó sonreirte y coger aquél detalle. Subimos de la mano a la azotea y aquella noche vimos juntos la luna y las estrellas. Y salimos a jugar y a comer tarta. Nos escondimos debajo de la mesa, para que mamá no nos viera y compartimos nuestro dulce con aquel simpático animal. Un animal fugitivo de un cuento del desierto que me enseñó a quererte, a seguirte y a decidirme por ti entre tarta de limón. Jueves, 21 de Abril de 2005 11:24 Enlace permanente. Tema: La biblioteca de las dunas Hay 8 comentarios. 22/04/2005Una lluvia borrosa Dejé la puerta abierta para que entrara el aire. Está lloviendo, pero eso no importa. Y he salido a la puerta a mojar mis pies descalzos en los charcos y sentir el tacto de las piedras. No quiero paraguas, quiero que el agua me caiga y mirar hacia arriba con los ojos cerrados. Después me sentaré en el suelo, en la alfombra, junto al fuego para que se seque mi vestido. Y la caracola que me regalaste para poder escuchar el susurro del mar me la acabaré comiendo.¡Qué dulce! Cierra la puerta y quédate dentro. Siéntate y hablemos. Hablemos de que se fue la luz, de que el verano está a la vuelta de la esquina. Hablemos de cuánto nos queremos... ¡qué bonito! Pero hablemos en serio: de las regañinas y las histerias, de los gritos en la calle, de las quejas y los rencores, de los besos y los perdones. Aunque quizás esta vez no hablemos de perdón y vuelva a abrir la puerta para salir a mojarme. Y que las gotas de la lluvia escurran sobre mi llevándose tu imagen. Y ya no he podido dormir como siempre me pasa... -Los Planetas, Un buen día Viernes, 22 de Abril de 2005 20:18 Enlace permanente. Tema: La biblioteca de las dunas Hay 9 comentarios. 24/04/2005Sen to Chihiro Nada de lo que sucede se olvida jamás, aunque tú no puedas recordarlo-Ceniba en El viaje de Chihiro- Domingo, 24 de Abril de 2005 10:30 Enlace permanente. Tema: El cine de los tuaregs Hay 8 comentarios. 26/04/2005La vita e bellaEl tema que dejo aquí es de La vida es bella Buenos días, princesa! Por cierto, el festival de cine de Málaga comenzó el viernes, así que quien pueda acercarse a la alfombra roja que aproveche! Martes, 26 de Abril de 2005 20:09 Enlace permanente. Tema: El cine de los tuaregs Hay 13 comentarios. 27/04/2005Haiku (V) ureitsutsuoka ni noboreba hana-ibara Sufriendo estaba y al subir a una loma, zarzas en flor. BUSON ----- Lo que es capaz de hacer un detalle... ^_^ 30/04/2005Agua Pasé la tarde viendo el agua correr. Pasé la tarde leyendo en voz alta viendo al molinillo acariciar el agua de la fuente. Pasé la tarde a ras del sueldo, con mi cuerpo acolchado por el césped y tomando los últimos rayos de sol de la tarde. Pasé la tarde contándote historias de letras, palabras y trabalenguas. Y te "robé" la chaqueta para sentirte más cerca.El frío se acerca. Se apagó el sol. Nos espera la noche entera... para contarte mis historias de letras y estrellas a susurros y entre velas... |
...sigue mis huellas...Soy el abismo que mece el Sol con su vértigo. Soy un nudo de antojos. Soy un prisma de luz piramidal. Soy un pez luna. Soy fin y destino.
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