Se acabó el juego
Me encantó abrirlo por primera vez y sentir su olor a nuevo, pasar las páginas, empezar a leer... y no poder parar. Poco a poco fui devorando capítulos. Cada vez que me sentaba con el libro entre mis manos leía más y más. Así empecé a ver cómo la parte izquierda del libro engordaba y, página tras página, iba ganando peso. Primer acto... segundo acto... tercer acto... Sin darme cuenta llegué al epílogo: ya no hay vuelta atrás.
Se acabó el juego... del ángel...
...y me encantó.
7 comentarios
deleble -
Me refiero al hecho de que te definas como pez luna.
Según creo es un pez con un linaje muy antiguo que ha llegado a establecer una de las simbiosis más asombrosas.
El pez luna periódicamente asciende desde lo hondo a la superficie del mar y permanece de costado, dejándose flotar, para que las gaviotas acudan a desparasitarlos.
No sé, me pareció hermoso el hecho de que criaturas situadas en espacios biológicos tan dispares fueran capaces de mantener una relación.
Supongo que si animales tan distintos pueden, los seres humanos también...
Yo desde luego me propongo visitar a menudo este enorme acuario tuyo.
sacris -
1bsto
yasmina -
nos vemos
Virginia -
Ardid -
Saludos
Enric -
yo tambien bloggeo (de nuevo) desde hace poco :)
saludos!
Enric
naturline -