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Duna Loves

Mi pequeña Duna

De vuelta

De vuelta Y vuelvo a atravesar esa puerta... El mostrador de siempre, el calor de la cafetería, los barullos de gente nueva perdida por los pasillos y la marea que se agolpa ante el tablón de los horarios, las aulas de siempre, profesores nuevos y no tan nuevos... y volver a ver a los amigos, algunos de los cuales no ves desde el último examen. Qué cosas tiene la vuelta a clase, algunas cambian y otras no. Vuelvo a "vivir" en el autobús, a levantarme a las 6 de la mañana para no tener clase hasta las 9.30 (y este año, sin alguien que me acompañe a tan tempranas horas en cafetería)... Vuelvo a la rutina.
No estuvo mal la primera clase, la primera asignatura importante de este curso: teoría, prácticas, trabajos y examen; como siempre. Pero es un año más, y los amigos siempre hacen que sea más sencillo y divertido, porque volverán las salidas de los jueves (ésta que viene sin ir más lejos), la fiesta de inauguración del curso, la primavera universitaria... y los madrugones al día siguiente para asistir a la clase de las 8.30 con ojeras que cantan como tres tenores. Sin embargo, este curso me va a faltar alguien, alguien que baje a visitarme durante las horas libres, alguien con quien desayunar, alguien a quien contar lo que hago durante el día, alguien que me haga hueco en su cama después de las juergas... me faltas tú y ahora me sobra la costumbre de tu presencia, pero supongo que, como todo, me haré a la idea, la idea de leerte y oirte sin llegar a verte, pero me haré a la idea... espero.

Calendario de esperas

Calendario de esperas Ya ha empezado. Se ha iniciado la larga espera, una espera que pasará más despacio porque sabe que estoy esperando...

Cumpliendo... un sueño

Hoy, la mitad de mi cumple 20 años, mientras la otra mitad pierde la vida. ¿Por qué? Porque cada uno tiene que cumplir sus sueños y esa mitad menguante va a cumplir el suyo. A las cinco de la mañana se acelerará el proceso, y a las siete habré menguado por completo, pero... qué te vaya bien, y que vuelvas... para crecer y completar la mitad, reiniciar la vida... juntos.

Que la distancia es el olvido, yo sólo quiero estar contigo...
Guaraná, Noche en vela.

Que te espero... y que te espere Barcelona, que allá vas tú... Que todo te vaya bien para que puedas volver cuanto antes, no? :-)
T.Q.

Triángulo olvidado

Triángulo olvidado El olvido es un regalo del cielo, decía Cervantes. ¿Y qué es olvidar? Porque si aquel recuerdo que olvidaste reaparece o pasea por tu vida con frecuencia, reavivas el recuerdo y de nada sirvió el esfuerzo de olvidar. Pero si aparece una imagen nueva, ese recuerdo imposible de olvidar, esa imagen que reaparece intermitente, puede ser sustituida, y puedes rehacer tu memoria. Aún así, hay recuerdos vivientes que se clavan dentro, que te revolotean en la cabeza de vez en cuando, regalándote impulsos irracionales de arrepentimiento inmediato. Y a ti te duele, y haces daño, pero no puedes evitarlo porque es lo que sientes, lo que te martillea por dentro, y cuando te des cuenta podrás bailar con la vergüenza, vergüenza de haber regalado palabras pasadas de tiempo con forma de sentida despedida, vergüenza de dar lástima; pero se supera, porque eso es el olvido, porque hablan de él los que lo han vivido, porque también lo he vivido. Jugar a daga atravesada de agua y sal hace daño al atravesado y al arma, y el doble filo salpica. No llores, respira hondo, contente, camina hacia adelante y olvida lo que debas sin que suene a despedida, porque vamos a sufrir lo mismo pero a distancias distintas.

A ese vértice paralelo a mi que sólo conozco de palabras ajenas y al que me une una punta común, pero compartida de forma distinta. Ánimo

El descuento de mi vida

El descuento de mi vida El reloj intensifica su cuenta atrás.
La sombra de su tic-tac no deja de planear sobre mi.
Ya sólo me quedan cinco días para empezar a vivir... sin ti.
Y el quinto día a la vez crecerá mi vida,
a la vez empezará a menguar.
No te vayas a olvidar... ya sabes...
las llamadas, las cartas, los recuerdos, las caricias, los besos
y los mapas para desandar el camino.
No te olvides que desde aquí también te escribo,
no te olvides... no me olvides...

Con un café

Con un café Recuerda L'expresso de Virginia, el café que nos recogió de nuevo en un rincón de su aroma para volver a sonreír... a pesar de que estábamos mal... y no hace mucho que fue. ¿Volvemos a compartir un café? Pero, esta vez, prométeme desde el principio las caricias, las sonrisas... ¡y el café!

The smile on your face let me know that you need me
[When you say nothing at all, Ronan Keating.].

En un andén de la estación...

En un andén de la estación... Recuerdo que no hace mucho, cerca de acabar el curso, entregé junto a mis compañeros un reportaje audiovisual sobre el 11-M, "Una semana después". Se elaboró la entrevista, se estructuró, se fue a Madrid a entrevistar a vecinos de las estaciones afectadas y a los manifestantes presentes, y después se montó. Recuerdo que se metieron, como intermedio entre tanta pregunta, unos segundos de las increíbles imágenes de la estación de Atocha: una marea de velas rojas y flores devoraba un rincón de la estación. Como acompañamiento musical a las imágenes, escogimos el tema Le Moulin de Amelie, ese tema que tanto me gusta y del que ya comenté algo anteriormente.
Bueno, pues hoy cogí el tren de las 8.30 de la mañana, entré en un vagón de los que llevan música y allí, al momento, reconocí esa misma canción... El interior del vagón se difuminó y a través de su pasillo vi velas rojas, todas encendidas, algunas medio consumidas, y flores, muchas flores; pasajeros heridos, destrozos en el tren, lágrimas... todo pasaba a cámara lenta y, a pesar del ruido de la gente que realmente me acompañaba, yo podía continuar la canción sin problemas, absorta en sus notas y en mi recuerdo, el de aquellas imágenes de nuestro reportaje sobre la estación de Atocha, desgraciadamente imágenes reales.

Inestable

Inestable Desperté con un doble nudo agarrado entre el estómago y el corazón. Del extremo libre de la cuerda cuelga una pesa que aumenta su tamaño con el paso de las horas y tira de mi hacia abajo, y me caigo sin poder respirar. Subida a tu cintura descuelgo el columpio de tus brazos, el lugar más seguro, y colúmpiame en tu aliento si pierdo el compás, si respiro a destiempo; se llama ansiedad. Y la vida se va sola, dice que no quiere cajita porque sólo se van a guardar las sonrisas para que nadie le llore al marcharse. Así no notarán mi ausencia...
- ¿Me das un abrazo? Sólo quiero ser, por un momento, niña para volar y que tu calor afloje el nudo que está ahogando mi alma... ¿me abrazas? y no me digas ahora que tengo que crecer, ahora no...

Una (mi) voz...

No sabía nada, no sabía que acabaría así
Su voz se fue tras el portazo,
y cristales líquidos bañaron en sal sus mejillas
Un autobús recogió su aparente reflejo de los cristales,
estaba todo lleno, sin embargo caminaba difuminada entre los cuerpos.
Diluvian los ojos, mapa tembloroso... la luz ya no llega
Y hay flores pálidas en adornos que contrastan con el negro
Una voz me llama, como un eco... pero no quiero dejarlos, no quiero verlos llorar.
Me rodea un abrazo cálido y abajo sigue lloviendo... pero brilla una pequeña luz nublada, muy dulce, también cálida; un camino.
Se repetía mi nombre, abajo llovía y no podía volver...
y vi que estaba muerta... la dosis de aquellas pastillas de colores dio su resultado.

Sencillamente no porque tenga razones para morir, sino falta de razones para seguir con vida

Psicopareja

<strong>Psico</strong>pareja AMOR A DISTANCIA
Tan lejos, pero tan cerca. Así es el día a día de las parejas que viven su pasión separados por kilómetros. Te contamos cómo mantenerla.

Aunque, según comienza un tan famoso bolero, "dicen que la distancia es el olvido...", lo cierto es que esta máxima no se cumple entre todas esas parejas que, por avatares del destino, viven en distintas ciudades pero mantienen una relación sentimental.
"Cuando por ambas partes el sentimiento es verdadero, la distancia acaba siendo una etapa más de la pareja e, incluso, sirve para acercarlos tanto que resulta beneficioso pues consolida una relación profunda en la que ambos son conscientes del esfuerzo que eso implica", explica el psicólogo Emiliano de la Cruz.
El gran problema de estas parejas es que "el ser humano necesita, por naturaleza, el contacto físico para saberse querido y, en el caso de una relación a distancia, esto se hace especialmente duro. Aunque gracias al avance de las nuevas tecnologías (chat, cámaras web...) esta lejanía se acorta, no es lo mismo escuchar la voz del otro que ver sus reacciones y gestos o poder contar con él cuando te apetece y no tener que esperar a un momento determinado", comenta la psicóloga clínica Carmen Recio. Un contacto que también se hac enecesario a nivel sexual. "Aunque el sexo no lo es todo es una pareja, lo cierto es que poder sentir un abrazo o la piel del otro une mucho", añade Recio.

Confianza mutua
¿Cómo solventar estas trabas? Los expertos son tajantes: con mucha comunicación y confianza mutua. Se generalmente estos dos atributos son la base de una relación de pareja, con kilómetros por medio se hacen más que imprescindibles. "Uno no tiene por qué estar continuamente pegado al otro para conocerse y unirse más, basta con que ambos cimienten su amor en una comunicación fluida y una seguridad fuerte", asegura Emiliano de la Cruz.
Cuando surjan malentendidos la solución siempre pasa por la clásica fórmula de decirse las cosas y no guardárselas. "Si, por el contrario, el problema es más grave, lo mejor es intentar verse y aclararlo todo cara a cara", subraya Andre Mínguez, quien mantenía desde hace treas año una relación a distancia.
Así, al final, aunque cada pareja es un mundo, quien vive esta situación no lo duda: todo se sobrelleva, desde una pelea por una interpretación errónea hasta un "affaire", pero lo importante es tener siempre claro que sincerándose se solucionan las cosas.
Si con el tiempo, el amor que se ha creado resulta ser mutuo y real, el desenlace sólo es uno: cambiar la distancia por la proximidad. "Una relación no puede mantenerse indefinidamente a kilómetros, ya que al final se deterioraría y cada uno acabaría haciendo la vida por su cuenta", apunta De la Cruz.

Dejarlo todo por él
Es entonces cuando surge una pregunta: ¿estarías dispuesta a dejarlo todo por tu chico, o él por ti, e irte a vivir a otra ciudad, quizá a otro país, y empezar de cero? Para evitar futuros reproches, los expertos aconsejan huir de la impulsividad y tomar las decisiones de manera muy meditada.
Además, "lo ideal es que la persona que se desplace intente asegurar su situación laboral de antemano. Parece un poco materialista, pero estas situaciones exigen tener los pies bien puestos en la tierra. No hay nada peor que una relación en la que uno echa en cara el gran esfuerzo que un día hizo por el otro. Se ha de tomar una decisión en la que se beneficien ambas partes", aconseja De la Cruz.


Hay que ver lo oportunas que son a veces las revistas femeninas, esas que vienen de vez en cuando con el periódico, y lo que se aprende leyéndolas... hay que ver...

Un día de marzo...

Un día de marzo... ...en septiembre. Y va cogida de la mano una imagen duplicada colgada de tu corazón y el mío. Y un hilo elástico nos ata las muñecas opuestas al adiós. En marzo nos volvimos oficiales... en septiembre nos reencontramos en la mitad del camino al aniversario. Y paseamos por el centro comercial tan agarrados... para no olvidar el camino a nuestros cuerpos y poder volver el mes que viene a celebrarlo. Y será el primer octubre que nos felicitemos besándonos de lejos, nos invadirán los recuerdos. Y echaremos cuentas al tiempo que hace que no nos vemos, y nos encontraremos en el punto de partida que nos separó... a lo lejos. Pero, ahora que aún nos tenemos, quiero mi beso en piel, quiero un abrazo de esos tiernos, de esos que salen de dentro y envuelven los sentimientos. Y soplarte al oído en un susurro:
- Feliz día de marzo... en septiembre.
Y acabar mordiendo un te quiero en nuestros labios.

[Me anticipo a mañana y sueño para convertirlo un día antes en recuerdo]

Un "no parar"

Un &quot;no parar&quot; Empezó una nueva semana en mi cuenta atrás. Desde el viernes no paro de ocupar mi tiempo en actividades compartidas con mi otra mitad antes de que todo cambie, por lo cual, no paso mucho por aquí.
Ahora estoy enfrascada en la matrícula para el nuevo curso, que pienso ocupar con veinte mil cosas para no pensar, no ser consciente del paso del tiempo (así no podré echarte de menos...). Opinión pública, Documentación digital, Valores éticos y democráticos... Las diferentes asignaturas empiezan ya a dar vueltas en mi cabeza y aún no se ha ido, pero se acaba el plazo, terminan mis vacaciones mentales, mis neuronas volverán a llenarse de apuntes y estrés. Dejaré espacio para recordar(te)... para escribir(te)... para reflexionar... para leer(te)... para echar(te) de menos... por supuesto. Pero ahora que aún está, no dejo de ocupar mi tiempo con su presencia, llenando mis horas libres con un abrazo dentro de otro, con besos encadenados, con caricias disimuladas, risas y respiración acompasada... Y ya que esto no tiene ás remedio que cambiar, pues quiero aprovechar el tiempo, y no llorar hasta que llegue el momento.

No cambies nunca

No cambies nunca Cambios. Creo que todo el mundo cambia, aunque sea en un aspecto mínimo, y tanto en un largo como en un no tan extenso período de tiempo. Sin embargo, a mi no me gustan los cambios. Me acostumbré a verte por las mañanas para acompañarme a desayunar en la cafetería de la facultad, me acostumbré a ocupar las horas libres contigo y a saltarme alguna que otra clase para hacerte una visita, me acostumbré a tus llamadas diarias. Todo está bien como está, me gusta así, ¿por qué tiene que cambiar? Pero la vida está llena de cambios, aunque me cueste aceptarlos... Deberé perder la costumbre y renovarla porque estés lejos, por no verte en mucho tiempo, por conformarme con sólo oir tu voz o leerte, y tendré que acostumbrarme... a la falta de tus besos, los abrazos y las risas, la compañía y la cama compartida. Y que el tiempo nos perdone y no nos haga muchos cambios.

Las personas no son las mismas que fueron durante la última conversación que tuvísteis, sino quienes fueron durante toda vuestra relación. [Palabras del poeta Rilke]
No importa lo que fueron las personas en un momento determinado, sino lo que siempre han sido...

"más adentro, más adentro"

&quot;más adentro, más adentro&quot; Mar adentro,
mar adentro.

Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.

Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo,
es como penetrar al centro del universo.

El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.

Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras
'más adentro', 'más adentro'
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.

Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.


Ayer, viernes, 3 de septiembre, se estrenó Mar Adentro, la película de Alejandro Amenábar que cuenta la historia del tetrapléjico Ramón Sanpedro. Tengo muchas ganas de ver esta película...

La primera lluvia

La primera lluvia Cayeron las primeras gotas de lluvia... El verano se acaba. Y hoy, desde la misma calle, vi llover. Esperaba a la salida de la estación con un libro entre las manos, cuando empezaron a reflejarse en los cuadraditos de la acera las primeras gotas. Tuve que dejar de leer y ocultarme un poco en los escalones de la estación a los que alcanza a cubrir el techo. Las gotas empezaban a ser más numerosas e insistentes, y el agua empezaba a bajar escalones... hasta que tuve que guarecerme por completo en el edificio de RENFE, en el pasillo techado que hay tras salir del andén, tras la puerta abierta desde donde aún se veía algo la calle mojada y la lluvia golpear cada vez con más fuerza. ¡Y yo con las sandalias de pleno verano que ni tienen tacón ni tienen nada! Y ahí estaba, esperando... observando el ir y venir de pasajeros que descendían del último tren, que acababa de hacer su entrada detrás de una corriente de aire. Y seguía esperando... casi las tres de la tarde, apoyada en la puerta, con el bolso caído entre las manos y escudriñando el escaso horizonte que me dejaba el espacio sin mirar a ninguna parte. Me sentía como una niña pequeña, a la salida del colegio un día de lluvia, sentada en un escalón a la entrada del edificio, llorando, sola, porque su madre se olvidó de recogerla... Y se me encharcaron los ojos, vi mi reducido mundo temblar y, en un momento, cuando no miraba, apareció mi "mamá".
–¡Cómo te he echado de menos!– pensé mientras se dejaba abrazar.
Después no vi más gotas caer y dejé de llorar, como una niña pequeña...

Fotografía

Fotografía Sabes que conservo la primera foto que nos hicimos envuelta en papel transparente y, adornándola, mi trébol, el de cuatro hojas que encontré en alguna parte, para que nos dé suerte. Sólo espero que el punto de fuga no me robe tu imagen llevándose mis recuerdos. Creí haberme hecho a la idea, pero ahora que ya hay fecha, sólo esta imagen en papel fotográfico será lo que me quede para poder verte y no olvidarte

y como en aquel primer día...

y como en aquel primer día... Mis lágrimas se han secado, y la sal que resta sobre mi piel ha formado la primera sonrisa del día. Me ha costado. Nos hemos vuelto a encontrar después del vaso roto, o la botella (nuestra botella). Al principio no podía ser igual, pero acabó siéndolo. Un paseo de charla, un almuerzo de dudas, de sinceridad, una tímida reconciliación bañada en batido de yogurt... y nuestros labios se abrieron, como fruta madura, con la madurez del dolor, de la caída, y saboreamos nuestras bocas endulzadas en empalagoso merengue.
La pasión volvió con la despedida, y la promesa de verte...
Y como aquel primer día... hasta mañana...

Y es que después del sufrimiento llega el descanso del placer... en la reconciliación...

Durmiendo sola...

Durmiendo sola... Creo que mi vaso se resquebraja... o ya se rompió...
De mis expectativas sólo queda una sombra
Y si no hay forma de volver atrás
con una sola palabra escribiremos a dos manos el final
(no sé cómo parar esto...)
pero no voy a llorar, ya me muero por dentro,
así no mojaré tus manos.
Y, ¿qué fue de mi fin de semana perfecto, la buena compañía y de todos mis sueños?
Si alguien tuvo un fin de semana mejor, pido un favor: que comparta algunas sonrisas y me deje un pañuelo... Gracias.

Qué bonito cuando te veo....
Qué bonito cuando te siento...
Qué bonito pensar que estás aquí, junto a mi...
Qué bonito cuando me hablas, qué bonito cuando te callas
Qué bonito sentir que estás aquí, junto a mi
Qué bonito sería poder volar y a tu lado ponerme yo a cantar, como siempre lo hacíamos los dos...
Que mi cuerpo no para de notar que tu alma conmigo siempre está y que nunca de mi se apartará...

–"Qué bonito", Rosario Flores–

Camping

Camping Me voy de camping, pero será muy breve porque me voy de hoy a mañana, ya que el lunes vuelvo a trabajar. Voy a desconectar un poco de forma rápida. Voy a dejar de lado el sufrimiento y a buscar el momento del placer en buena compañía... Y nada... nos leemos mañana, si no llego muy tarde y muy cansada. Buen fin de semana a todos.

El vaso puede estar medio lleno o medio vacío, pero hay que llenarlo

Un 30% más feliz...

Un 30% más feliz... Si seguimos así no va a ser la distancia la que nos separe...

[capitán... de princesa...]

Nos va a separar tanto pensar,

[hoy soy un 30% más feliz]

tanto llorar,

[más feliz]

tanto hablar del tema.

[hoy son un 30% más feliz]

Y acabamos riendo revueltos en la arena.
Y comiendo quicos en la oscuridad.
Y todo se solucionó...