La capacidad de meditar es un rasgo exclusivo de los seres humanos. Aprender a hacerlo nos puede ayudar a disfrutar más de nuestra vida. Mirando hacia el interior de uno mismo, hacia mi interior precisamente, puedo darme cuenta de que muchos de mis actos son asociaciones de pensamientos que asumo y repito sin más. Lo mejor para uno mmismo sería aprender a meditar, a conocer nuestros límites y nuestras carencias, sin perder, al mismo tiempo, la impulsividad.
Claves, por Isabel Menéndez
¿Por qué insistimos en lo que nos hace daño? La mayoría de las veces, esta insistencia proviene de una culpa inconsciente que actúa sobre nosotros.
¿Qué nos hace sentir bien? Conviene reflexionar sobre nuestros gustos y defender lo que nos conduce al bienestar.
¿Estamos seguros de ser comprendidos por nosotros mismos? Quejarnos de incomprensión paraliza y no permite modificar la situación que sufrimos.
¿Cuáles son las dificultades que tenemos?Si sabemos lo que queremos, sólo tenemos que investigar el camino para conseguirlo, darnos el tiempo necesario y ponernos manos a la obra.
¿Sabemos solicitar ayuda?Pedirla cuando nos hace falta es síntoma de buena salud mental, porque señala que sabemos reconocer nuestros problemas y buscar los medios para resolverlos.
Hoy me he permitido reflexionar: hace un año...
Y he concluido que los propósitos de año nuevo no sirven para nada