Se despertó una voz
Hoy he conocido a hEZz, autora de La voz dormida. La verdad es que me ha cogido tan desprevenida esta mañana en la facultad y tan dormida, que me ha pillado sin cámara encima para inmortalizar el momento! Pero bueno, ya es la segunda blogger que conozco en persona, ¡qué ilusión!
hEZz, espero que te fuera breve la clase de Demetrio, jejeje. Y que ahora que te tengo fichada nos veremos más a menudo! jejeje Un besito, wapa! ^_^
-----
Como veréis, hoy no tengo mucho tiempo para escribir: ando liada con un reportaje y el diseño de las páginas en las que irá insertado...
Estarás en algún lugar... imagino... cumpliendo los sueños que aquel día se fueron. Quizás estés mirando hacia aquí y estés tumbado sobre el algodón de una nube observando este mundo. Puede que ni siquiera me recuerdes, pero yo te recuerdo como puedan hacerlo los demás. Porque, aquel día que se celebró una misa en el patio del colegio, yo iba a celebrar mi santo... una día como hoy hace unos 8 años ya, no?
Creo que después de más de un año soportándome, va siendo hora de destapar un poquito sobre mi, a ver si coincide en algo con la imagen que tenéis de mi a través de lo que escribo. Ahí va una primera ración:
Cuando estás en mis brazos quiero amarrarte a mí...amor.
Por el 8, que no sabemos cuándo pasa; por los tintos del Cervantes; por el baño del Edupa; por la extensa conversación en los escalones; por nuestra súper relaciones públicas, nuestra ídola; por el encargado del Botavara; por la Heineken; por todos los chicos que fueron apareciendo; por todos los que conocía Lalwende (que eran todos!); por el camarero buenorro de la camiseta a rayas (quiero uno así para mi habitación); por nuestro surtidor de sugus y por el roba-sugus también; por el flashdance; por los teléfonos nuevos en la agenda y las próximas citas; por nosotras mismas; ¡por el Village!
...no sé por qué insistimos en pensar
Todos tenemos dos caras.
En el blog de
Hoy sí que necesito que alguien me lo recuerde... porque hoy sí que se acabó...
No sé si tengo argumentos para rebatir tu adiós... quizás que aún te quiero...