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Duna Loves

Here comes the Sun...

Here comes the Sun...

Salí del escondite de los días. Hoy me he bañado en el Sol. Y estamos en Julio... ¡es igual!
He paseado las calles y el Sol me ha hecho sombra. He desaparecido en sus espaldas,
en su paradoja, que me ha traido una conversación perdida,
un recuerdo solapado... una canción desde Liverpool años 60... un pasado.
Palabras escritas de su boca, desde el otro lado de la línea,
un camino, aún inestable, para volver a andar por la amistad.
Escribía a otro, esa fue mi impresión, o quizás es que olvidó el ego en el armario
y sus punzantes dardos duermen una siesta de verano al arrullo del aire acondicionado.
Trazo de tiza en el suelo del último adiós, parece que te diluyes con el calor,
y así se borre... bienvenido a mi lado del Sol.

Here comes the sun... du du du du...
Here comes the sun...
and I say it's all right.

Islas de necesidad

Islas de necesidad

Los seres humanos somos islas, islas con la necesidad de compartir nuestra porción de océano con otras. Todos necesitamos de alguien, querer y que nos quieran y tener nuestro propio archipiélago.

Anoche vi la famosa serie Sexo en Nueva York, donde la protagonista se planteaba esta cuestión: ¿necesitamos tener a alguien a nuestro lado?
Una persona tiene salud y un trabajo con éxito, pero si no tiene a alguien a su lado, ambas cosas quedan en nada. Así, se planteaba Carrie: ¿por qué dos menos uno es igual a cero? Si no puedes compartir con alguien lo que tienes, tus logros se convierten en cero y acabas reconociendo que estás sólo, soledad que se puede palpar, estás sólo y, peor aún, lo sabes.
Poco después, la protagonista se encuentra con su anterior jefa. Ésta lo ha conseguido todo: buena vida, trabajo con éxito y a un hombre, que tiene otra mujer al otro lado de la ciudad pero, al fin y al cabo, es un hombre. El ídolo de Carrie, que hasta entonces pensaba que tenerlo todo era imposible.
Después, aparece un amigo que le dice a Carrie que ya tiene nuevo novio, que por fin vuelve a ser alguien, porque no eres nadie hasta que no tienes a alguien que te quiere...
La cuestión clave de todo esto es que Carrie tiene que ir a una fiesta que realizan en su honor por la publicación de su libro y no tiene pareja con la que ir, por lo que acaba acudiendo sola. Atrapada, viendo a todas esas parejas, aquel amigo y su novio, a sus amigas y sus acompañantes... y a su antigua jefa, que ve como "su hombre" viene acompañado de la otra mujer y ella tiene que huir avergonzada.
- Ahí va mi ídolo!

La necesidad de afecto más allá de la amistad, de carácter más íntimo, es propiamente humana. Pero, dicha necesidad ¿es tan fuerte como para alcanzar la dimensión de no ser nadie si no tienes a alguien que te quiera? Creo que desde este planteamiento ya no hablamos de necesidad, sino de dependencia, nulidad de uno si no está el otro. ¿No hay islas independientes que sean capaces de suplir esta necesidad y buscar alternativas? Seguramente sí, pero no se ha explorado lo suficiente.
En el caso de que se haya encontrado a la persona adecuada, ya surgen otras necesidades: necesidad de un espacio propio, un espacio conjunto, necesidad de compartir, necesidad de un tiempo para los dos. ¿Y si alguna de estas necesidades es más fuerte que las demás para uno, y no lo es para el otro? Nace la sensación de descompensación, de que das más de lo que recibes o que tu concepto de la relación es diferente, pero no sabes como saciar esa necesidad, como acallar esa sensación, porque la otra parte no tiene la culpa de que tú te sientas así. El afecto del que partíamos inicialmente se ha complicado, ha evolucionado del afecto individual al afecto compartido, lo cual implica tener en cuenta el espacio y los límites de la otra persona. Y así todo se complica, pero es tu responsabilidad, ¿no buscabas a alguien que te quisiera?

Islas caprichosas y complicadas a merced de las corrientes emocionales llenas de necesidades.
Así somos los seres humanos...

Insomnio y tormenta

Insomnio y tormenta

02:30 de la madrugada. Tras deambular por calles largas y vacías, sola, llegó a la puerta de su casa. Introdujo la llave en la cerradura, la giró despacio quitando así el cerrojo y empujó la puerta de forma suave. Todo estaba oscuro, silencioso y frío.
Extendió una mano decidida buscando el interruptor de la luz. Pequeñas lámparas se encendieron iluminando con su tenue luz todo el salón. Cerró la puerta lentamente y dejó las llaves en el cenicero de la mesita de la entrada, que no tenía luz porque la bombilla no respondía. Pasó al salón sin prestar demasiada atención a lo que la rodeaba, como de costumbre, y colocó su bolso negro suspendido en el brazo de una silla de madera. Se descalzó, escondió los zapatos en un rincón y se acercó a la cocina a por algo de fruta sin encender la luz. De pronto un trueno dio paso a una tormenta que la sobresaltó e hizo que abriera rápidamente la nevera para resguardarse en su débil luz. Cogió una manzana y se dirigió al sofá para pasar el resto de la noche con la mirada perdida en la “conversación” basura del televisor, pero sólo oía los latidos acelerados de su corazón.
Esa tormenta que la asustó le hizo recordar aquellos años cuando, siendo aún muy niña, se escondía temblorosa entre las sábanas que la envolvían completamente. Por aquél entonces, lo que más deseaba era que el monstruo negro que rugía desde los cielos dejara de gruñir y llorar porque su comportamiento la hacía saltar de la cama y a veces hasta tenía el atrevimiento de acercarse a la habitación de sus padres cruzando, para ello, un oscuro y largo pasillo.
Sin darse cuenta se quedó dormida entre recuerdos.

04:10 de la madrugada. Continuaba incesante la tormenta. Un gran estruendo la hizo abandonar su sueño y con los ojos entreabiertos buscó, todavía algo inconsciente, el mando a distancia que se había perdido entre su cuerpo y el sofá. ¡Vaya por Dios!, se había colado entre los cojines. Nada más encontrarlo pulsó insistentemente el botón de bajar el volumen e intentó recuperar el sueño pero, fue imposible, sus ojos estaban abiertos como platos. En ese momento llegó la desesperación. Empezó a revolverse en el sofá; no encontraba la postura y la maldita tormenta ya le molestaba demasiado.

A las 07:00 amanecía y a las 8:00 ya le brillaban los primeros rayos de sol en la cara. Despertó unas horas más tarde con dolor de espalda y aturdida. Apagó el televisor y se asomó tímidamente a la terraza: toda la ropa que había tendido el día anterior estaba totalmente empapada. La verdad es que no le importó. Se encerró en el cuarto de baño, se miró en el espejo y se dio cuenta de que su noche de insomnio había hecho mella en su rostro de forma brutal. Al cabo de un rato, apareció toda aseada, perfumada y vestida y tranquilamente echó un ojo al reloj de la cocina: ¡las diez y media! Se calzó a toda prisa los zapatos que durmieron olvidados en el rincón, arrancó su bolso del brazo de la silla de madera, cogió sus llaves retorcidas
del cenicero y salió de casa con un portazo que dejó atrás una larga noche de insomnio y tormenta ya olvidada.

Sonido conveniente

Sonido conveniente

Frío. Noruega.
Un reino... y unos reyes... los de la conveniencia.
Amotinados y provocando alboroto en una calle vacía con ecos acústicos, muy intimista.
Dos voces acolchadas por un piano, un bajo, una guitarra o unos violines.
Una joya de la simplicidad que no hay que dejar para compras futuras. Kings of Convenience y "Riot on an empty street" aguardan en los escondrijos más recónditos de las tiendas de discos.
El nuevo single, "Misread", es uno de los mejores temas que he oído últimamente. Simplicidad y dulzura indescriptibles. Evocación sincera.
Un buen sonido para despertar un sábado de verano. Fría brisa noruega para envolver los más calurosos sueños, acunados por las voces de Erlend y Eirik.
Hay un enlace en internet que sale de la misma página de Kings of Convenience donde se puede escuchar cada una de las canciones acompañadas de efectos visuales: enlace

Aquellos maravillosos años...

Aquellos maravillosos años...

Llevo varios días encerrada en casa por un resfriado que se alarga más de la cuenta. En estos momentos recuerdas cómo era pasar tiempo en casa sin hacer nada. Y te aburres, y todo se te cae encima y empiezas a pensar... cosas... muchas sin pies ni cabeza... pero son tus cosas, y tener tiempo ahora para pensar en ellas es reconfortante.
Hace poco volví a recibir el e-mail de "Aquellos maravillosos años" y me ha hecho pensar. Al acabar el verano cumpliré los 20, sin embargo, recuerdo todo esto con la nostalgia de los 40... ¡Qué fácil era todo entonces! y para mí ni siquiera hace tanto... pero no puedo evitar que me asalten los recuerdos y esbozar una sonrisa llena de ternura cuando leo esto:

¿Te acuerdas de aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban mediante un  práctico..."Una mosca puñetera...se cagó en la carretera...pim pom fuera!"?
-Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple..."No ha valido"
-Los errores se arreglaban diciendo simplemente..."Empezamos otra vez"
-Las discusiones terminaban con un..."Bieeeeeeeeeeeeeeen"
-El peor castigo y condena era que te hicieran escribir 100 veces..."No debo..."
-Tener mucho dinero sólo significaba poder comprar más casas jugando al monopoly, o comprarte un helado...o un paquete de palitos salados en el recreo...
-Llenar un frasco de hormigas podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde...
-Siempre había una forma de salvar a todos los amigos...bastaba con un grito de..."Por mi, por todos mis compañeros y por mi primero"
-Te encantaba ser el más pequeño para ser cascarón de huevo y no tener que quedarla jugando al escondite o al coger...
-No era raro que tuvieras dos o tres mejores amigos...
-"ES MUY VIEJO" Y así te referías a cualquiera que tuviera más de 20 años
-Siempre descubrías tus más ocultas habilidades a causa de un "A que no haces esto?"
-Nunca había nada más lindo y prohibido que jugar con fuego...A pesar de que algun mayor te dijera "Te vas a hacer pis en la cama"
-"TONTO EL ULTIMO" Era el grito que nos hacía correr como locos...hasta que sentiamos que el corazón se nos salía del pecho...
-El poli-ladron era sólo un juego para el recreo, y por supuesto era mucho más divertido ser ladrón que policía...
-Los globos de agua...eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado...
-La desilusión...era sólo haber sido elegidos últimos para el equipo del cole...
-Para viajar de la tierra al cielo...sólo tenías que jugar al "Cielo, cielo voy!!!!"
-La red de una cancha de tenis era de la altura perfecta para jugar al voley...las reglas no importaban demasiado...
-Si eras niña, elegías el amarillo...y si eras niño...siempre e inefectiblemente elegías el color rojo
-Los hermanos mayores eran el peor de los tormentos, pero también los más celosos, fieles y feroces protectores
-Haber llevado un arma al cole significaba ser el rey de clase durante un par de semanas...
-Nunca faltaban los caramelos que tiraban los reyes en navidad, ni las monedas o billetes que nos dejaba el ratón perez bajo la almohada...Y TODO A CAMBIO DE UN DIENTE DE LECHE!!!!
-"GUERRA" Solo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase...Pues la guerra era algo que había sucedido antes de que nacieramos, y nunca más volvería a suceder...
-Los helados, por supuesto, constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales...
-Tu bici se transformaba en una poderosa super moto con solo poner unos cartones pintados alrededor de su cuadro...o chapitas destellantes entre los radios de las ruedas...
-Si tu bici tenía el sillín "SPIDER" significaba que eras el capo más poderoso del barrio..
-Quitarle las ruedas pequeñas significaba un gran paso en tu madurez....
-Cambiar estampas de fútbol o de la sirenita en el patio del colegio cuando eras de los más pequeños, siempre aparecía un mayor que te daba 10 por 1 tuya y ya te dejaba contento para 1 semana...claro que tú no sabías que esa tuya era la más dificil del álbum...
-Hacer chabolas con ramas cuando podaban los árboles del barrio nos entretenía durante días...hasta que venían a llevarselas y llorabamos descónsolados...
-Atar el elástico a la pata de un banco...para que solo una de nosotras tuviera que sujetarlo con las piernas y así poder jugar más...
-Cruzar la comba mientras se saltaba era todo un logro...
-Coger trozos de escayola de las cubas y dibujar "el tejo" en el suelo para jugar...era maravilloso...
-Dar de comer a las palomas...Jugar con el barro...o simplemente bajarte tu nuevo balón de fútbol o tu nueva barbie super modelo era lo más placentero...
-Saberte la coreografía de XUXA y bailarla con tus amigas o comentar el último capítulo de "CAMPEONES" e intentar imitar la "Catapulta infernal" con tu mejor amigo...
-Sentarnos frente al televisor a las 5 en punto con los ojos desencajados y ver "Barrio sésamo"
-Creerte superman o supergirl...y ponerte el "babi" del cole a modo de capa mientras subías en cualquier escalón y deseabas con todas tus fuerzas poder volar como ellos...  
Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitabamos nada más....un balón, una comba y dos amigos con los que hacer el ganso durante todo el día...

Y es que todos crecemos. Recordar todas estas pequeñas cosas y reconocernos en ellas es lo que nos hace saber que estamos vivos, que el niño que todos llevamos dentro no ha olvidado. A todos nos viene bien recordar que hubo un tiempo en que todo nos parecía sencillo y, aunque la vida pasa, ese pequeño espacio siempre estará vivo dentro de cada uno. Quiero reservar ese pequeño espacio de recuerdos infantiles dentro de mi para volver cuando quiera, para mantener viva la inocencia, el asombro, la ilusión de un niño aunque yo siga creciendo.
Ah! y el último... ¡la lleva!

Mi coco, de Piratas

Mi coco, de Piratas

Como una ventana que al cerrar
no ilumina el punto que ha dejado entre tinieblas
una sombra entre las piedras.
así se ha quedado sin razón
nadie le ha explicado que no existe explicación
y tiene tantas dudas.
Y cómo le podría yo explicar
que la pena dura tanto
como quieras tú seguir llorando,
y aunque tú revises tu interior
siempre queda algo que
te dice que esto es para largo.
Aunque no lo tengas claro
y quieras escapar.
Mi coco me dice que hoy
mi vida entera pasará ante mis ojos,
y pediré perdón.
Con la razón estudiaría
un libro abierto es hoy mi corazón,
Mi alma entera te daría
si yo tuviera garantías
de que soy yo
a quien tú esperas.
Como una mentira se perdió,
no esperó a que se callaran
los rumores que decía que él
no iba a volver.
No se olvidó
ni tampoco repitió,
sus errores se perdieron
como el amor.
Y aunque nunca tuvo claro
si había sido bueno o malo,
cómo iba a recuperar.
El tiempo que se va
nunca volverá
ni aunque tú te empeñes.
Aunque no lo tengas claro
y quieras escapar.
Mi coco me dice que hoy
mi vida entera pasará
ante mis ojos
y pediré perdón.
Con la razón estudiaría
un libro abierto es hoy mi corazón.
Mi alma entera te daría
si yo tuviera garantías
de que soy yo
a quien tú esperas.

Insignificante

Insignificante

Insignificante ante la magnitud del paisaje... este desierto...
Insignificante ante los demás insignificantes.
Empequeñecer ante el mundo y sus habitantes como sombra ante la oscuridad.
Ser nada dentro de nada... y es que nada importa.
Saber a dónde vas o simplemente ir, o llegar a alguna parte o simplemente llegar bien.
Caminar por caminos conocidos o a ciegas por el límite de las fronteras.
Hacer el camino sólo o acompañado; llegar entero o dejar parte en el camino.
¿Está lejos el camino? ¿quién posee el mapa de mis distancias?
La proximidad es mi siguiente parada, allá donde las gentes abarrotan la vida cotidiana, gentes sin rostro donde reflejar el final. Hay calles sin esquinas que recorrer y un horizonte que alcanzar, pero ¿dónde está el final?
Es un camino muy largo y tú, mi punto de partida.
Me calzaré tus zapatos para que así me acompañes y sentirme siempre grande, aunque por dentro empequeñezca mi alma. Miraré por tus ojos para conocer, por tu experiencia, la crudeza del recorrido. Y echaré a andar y sentiré por tu piel...
Siempre en línea recta, hacia adelante, para que el mundo no se pare.
Perderé los miedos mientras vivo, mientras ando en tus zapatos, veo tus ojos y siento por tus manos, mientras el mundo gira y yo sigo la línea.
El trayecto es largo.
Mi pequeña silla de madera, sostén de mi ansiedad, será astillas al final, insignificante también.
La soledad no escogida será palpable cuando ella quede atrás y no pueda volver la vista para mirar.
Así rompo ataduras... gano experiencia con los errores que fueron y que seguramente se repetirán, pero en este universo eso es algo tan pequeño como el simple respirar...
Este universo... nosotros tan pequeños y él tan inmenso.
El universo está en la mente y, en alguna parte, sólo tú eres real.
Y ahí estás... viviendo a ratos fuera y a ratos dentro de la felicidad.
Ahí estás... saltando los tramos malos que se cruzan al andar porque no todo en esta vida es línea recta cuando se empieza a caminar.
Hay que aprender a ser pequeño... porque hay un universo lleno de pequeñas cosas...

Un mal beso

Un mal beso

"Soy tuya.
El terror me estremece,
amor me embriaga,
y quieto entre las sombras de la sala recibo el beso que mi pulso apaga..."
El labio descarnado, de Sergio Borao Llop

¿Quién dijo que todos los besos dejan buen sabor?

Isla Negra: 100 años antes...

Isla Negra: 100 años antes...

En honor a Pablo Neruda...

QUEDA PROHIBIDO
* Llorar sin aprender
* Levantarte un día sin saber qué hacer
* Tener miedo a tus recuerdos

QUEDA PROHIBIDO
 * No sonreir a los problemas
* No luchar por lo que quieres
* Abandonarlo todo por miedo

QUEDA PROHIBIDO
* No demostrar tu amor
* Hacer que alguien pague tus deudas
* El mal humor

QUEDA PROHIBIDO
* Dejar a tus amigos
* No intenrar comprender lo que vivieron juntos
* Llamarles sólo cuando los necesitas

QUEDA PROHIBIDO
* No ser tú ante la gente
* Fingir ante las personas que no te importan
* Hacerte el gracioso con tal que te recuerden 
* Olvidar a la gente que te quiere

QUEDA PROHIBIDO
* No hacer las cosas por ti mismo
* No creer en Dios y hacer tu destino
* Tener miedo a la vida y a sus compromisos
* No vivir cada día como si fuera el último suspiro

 QUEDA PROHIBIDO
* Hechar a alguien de menos sin alegrarte
*  olvidar sus ojos, su sonrisa
* todo porque sus caminos han dejado de abrazarse
* Ovidar su pasado y pagarlo con su presente

QUEDA PROHIBIDO
* No intentar comprender a las personas
* Pensar que sus vidas valen más que la tuya
* No saber que cada uno tiene su camino y su dicha

 QUEDA PROHIBIDO
* No crear tu historia
* No tener un momento para la gente que te necesita
* No comprender que lo que la vida te da, también te lo quita

QUEDA PROHIBIDO
* No buscar tu felicidad
* No vivir tu vida con una actitud positiva
* No pensar en que podemos ser mejores
* No sentir que sin ti este mundo no sería igual

 

 

Una H en el desierto...

Una H en el desierto...

Con el tiempo encuentras la diferencia entre querer a alguien y encadenar un alma. Dicen que las personas se encuentran cuando aún son simples almas y firman un contrato. Si estas almas se encuentran en la Tierra, sellarán el compromiso. Almas gemelas.
Creo que hace unos meses... encontré la mia... y cerramos el trato. Quizá esto sea sólo lo que pienso ahora, que más adelante quizá esto acabe y el contrato se rompa porque realmente ese alma no era mi otra mitad. Pero pensar así es poner límites a la vida, pues el que no arriesga...
Ahora bien, ¿qué implica dicho contrato? Ese compromiso de las almas gemelas antes de encontrarse carnalmente es una idealización, una imagen poética de un nivel de romanticismo que ya no existe, es una "teoría" más de nuestra rica mitología. Sin embargo, me gusta verlo así, encontrar una explicación al enamoramiento de dos personas que alcanza el nivel y la grandeza del sentimiento que las une. Romanticismo arcaico o teorías místicas, sí, pero me gusta. Te devuelve una ilusión infantil.
Con esta ilusión infantil vivo desde que hace cuatro meses firmara mi contrato:
A esta pequeña DuNa inmersa en la gran ciudad llegó una H, ni mucho menos muda. Un vestigio de agua que embelleció mi desierto. Germinó una rosa azul de plata... un beso... Y cuatro meses llevo meciéndome en sus aguas... H
¿Romanticismo arcaico? Sí... pero me gusta.

T.Q.

Iniciando el camino...

Iniciando el camino...

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno
aprende que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender...

Que los besos no son contratos y los regalos no son
promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con
la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a
construir todos sus caminos en el hoy, porque
el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es
demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno
planta su propio jardín y decora su propia alma, en
lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno
realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende.
Y aprende...y con cada día aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque
te ofrece un buen futuro significa tarde o temprano
querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de
amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado
de esa persona sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos
son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o
temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en
un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste,
durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar lo hace, pero
perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que aunque seas feliz
con tus amigos, algún día llorarás por aquellos
que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia
vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o
desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá
las mismas humillaciones o desprecios multiplicados
al cuadrado.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos
en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado
incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o
forzarlas a que pasen ocasionará que al final no
sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo
mejor no era el futuro, sino el momento que estabas
viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz
con los que están a tu lado, añorarás
terriblemente a los que ayer estaban contigo
y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o
pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas,
decir que necesitas, decir que quieres ser amigo,
ante una tumba, ya no tiene sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...

Aprendiendo, de Jorge Luis Borges.